domingo, 3 de enero de 2010

Encrucijada...


Encrucijada…

Profundo revoltijo es la maraña
que viste cada día mi tristeza,
urdimbre de dolor, su telaraña
entreteje ansiedad en mi cabeza.

Arraigada en la culpa que me baña
tengo fatiga, asfixio la belleza
del mundo, cuando gimo cual extraña
y exhalo en soledad mi cruel flaqueza.

Se forjan invisibles remolinos,
ecos y voces, pertinaz canción
que desgaja en jirones los destinos

y sume en sus acordes la razón.
Envuelta entre vapores anodinos,
en la muerte, hallaré mi salvación.

Phoeby
Angeles Conde ©