lunes, 4 de enero de 2010

Sombras...


SOMBRA…

Sombra que asombras mi muerte,
disfrutas de la agonía
de una savia, que sombría,
se ensaña en un cuerpo inerte,
y a la deriva mi suerte
por haber amado tanto.
La voz se ahoga en el llanto
y la transforma en gemido
mas sé que ya estoy herido
pues moro en mi camposanto.

Phoeby
Angeles Conde ©